I don't like coming home, and being all alone...
Este par de líneas se refieren a mi situación actual. Vivo con una tía tan sólo unos años mayor que yo y ahora está de vacaciones. Estoy sola por una semana más y la verdad es que es duro. Ya estaba acostumbrada a su presencia, ahora llego a la casa y sé que no va a llegar nadie, que despertaré y no habrá alguien para decirle "buenos días", nadie para decirle "cómo te fue?". Quedan algunos días nada más, y a no puedo esperar para que lleguen...
Después de ese no tan breve paréntesis me dispongo a explicar el título del post. Volví este fin de semana a mi ciudad natal y me encontré con un muy buen amigo. Creí que ya no querría verme después de haberle dicho en varias ocasiones que no podría salir, era la verdad. Ambos tenemos historias, si no duras, muy desagradables. Él sigue enamoradísimo de su exnovia, de la ruptura hace ya cuatro años. Yo... bueno, decidí retirar esas publicaciones de este blog en un intento por dejar la historia bien sepultada.
Poco después de cumplir un mes de novias yo ya había dicho "te amo", y lo dije en serio. Cada parte de mi cuerpo vibraba al verla, besarla era perder la conciencia, sólo estar cerca suyo me resultaba placentero. Ahora parece tonto, pero entonces yo llegué a pensar en que era el amor de mi vida... qué tonta... Días antes de cumplir dos meses y yo harta de que me evadiera, negando lo evidente, me terminó por mensajes. Patético... nunca había llorado tanto, nunca nada me había dolido tanto. Recuerdo esa noche y no sé qué pensar, qué sentir. Normalmente me sentiría ridícula por haber hecho semejante drama, pero no puedo, me dolió tanto. Sentí el dolor en el cuerpo, se volvió físico y me destrozó el corazón, como una granada cuyas esquirlas penetraron cada órgano. No morí, no me desmayé. Me sentí desgraciada, deseé dormir y despertar hasta que ya todo estuviera bien otra vez. Las lágrimas me salían así nomás, sin darme cuenta y en las situaciones menos convenientes. Eran mi sangre hirviendo, saliéndose por mis ojos, desfigurándome el rostro y quemando mis impotentes manos.
Dos semanas después de eso la vi. Hablamos, la odié, la seguí amando. Hace algunos meses la volví a ver, según yo, ya la había perdonado. Finalmente, dos días después de mi cumpleaños "La Noche" me dejó ver que ahora sí que la había perdonado. Llegó ella.
¿No tienes secuelas? preguntó mi amigo. Me sorprendí mucho al escuchar esa pregunta, dejé de sentir el frío de la cerveza que estaba sujetando y por un momento no pude pensar. Secuelas... él sabe de qué se trata. Sí que las tengo, me duelen. Últimamente la tengo muy presente, estoy enojada con ella, siento que es su culpa que yo esté así, como manca, inválida, discapacitada. Quiero pero no puedo entregarme del todo a F, quiero enamorarme como lo hice con ella, sin freno, con locura, desesperadamente. Pero no puedo.
¿Qué es? Hay dos posibilidades: la que se supone me hace bien y que es pensar que he aprendido a cuidar de mí, o la que más temo... no estoy enamorada de verdad? ¿es por eso que el primer amor nunca se olvida? por que te deja marcado para siempre? es que el primer amor es una especie de muñón que te queda irremediablemente? o es que dolió tanto que afectó mis capacidades, así como cuando un recién nacido tarda en respirar y su cerebro ya no puede funcionar correctamente...
¿De qué se trata?
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