viernes, 1 de abril de 2011

Hermoso

Así fue escucharla cantar... Ely Guerra por el amor de dios!! increíble! pero qué voz tan más hermosa.

Se iluminó el escenario al tiempo en que nosotros quedábamos parcialmente ocultos en la penumbra del auditorio. Sentía su presencia, cálida a mi lado. Ofelia Medina dio algunos pasos hasta situarse en el centro y comenzó a leer. Que si La Muerte y la Guadaña, que si una mujer y un ciego... Las mujeres pretenden lavarse el cuerpo con una esponja y una cubeta metálica mientras Ofelia lee emocionada. Concluye esta parte, se retiran despacio.
Aparece ella y yo pienso en que éso, señores, eso es gracia. Y comienza: Todos dicen que es mentira que te quiero... No hay música, sólo esta voz potente que hace que se me erice la piel hasta doler. Un escalofrío, como látigo, me recorre la espalda rápidamente y cuando me doy cuenta tengo las manos cerca de la boca, como queriendo contener un grito. Es increíble pero me late el corazón tan rápido y siento la nuca ligera, es sobrecogedor. Ella está a mi lado y al parecer le divierte mi experiencia, pues una sonrisa tímida se asoma por su boca y justo después mueve la mano diciendo sin palabras: tranquila mujer...
Quiéreme, quiéreme hasta la locura, y así sabrás la amargura que estoy sufriendo por ti. No necesita ningún sonido, sobrarían, ofenderían este momento. Su cuerpo canta también, piernas, brazos, abdomen, toda ella y su voz resuena limpia. Es triste escuchar el final. Lentamente mis latidos regresan a su ritmo normal y una sonrisa estúpida me hace doler las mejillas. Ella me mira de reojo, sí que le divierte.
El resto del espectáculo transcurre sin ningún otro momento de excitación por mi parte y, después de los rítmicos, molestos aplausos, la gente se levanta tan rápido como puede y se va. Me pregunto, cuándo aplaudir empezó a escucharse tan ordenado? Pronto el lugar queda vacío y ahí estamos las dos. Hoy se ve guapa, el cabello un poco desordenado y esa mirada le quedan tan bien... Poco falta para que le pida un beso pero la cobardía me empuja hacia el recuerdo de "Júrame" y sonrío. Este momento, ahora, aquí, es la felicidad y me inunda por completo. Quisiera quedarme aquí sentada observando cómo quitan el escenario, como reposan las butacas y respiran complacidas las paredes. Quisiera quedarme con su mano en silencio, en paz.

Una versión de la canción, que no es nada comparado con escucharla en vivo, pero que sigue siendo bella.

http://www.youtube.com/watch?v=DDV66LtGLD0

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